AGENCIAS DE COBRO DE MOROSOS

Las agencias de cobro de morosos han crecido exponencialmente ante la grave situación económica que llevamos  padeciendo desde hace varios años y la consiguiente falta de crédito que deberían ofertar en condiciones normales las entidades financieras serias a familias y empresas, han hecho surgir entidades sin escrúpulos que ofertan préstamos de baja cuantía a las familias, su principal objetivo. Las mañanas televisivas están plagadas de anuncios que contienen un mensaje diabólico: “dinero en 24 horas solo con su nómina; llame al 905….”. Las condiciones de estos préstamos rápidos se reflejan fugazmente bajo la pantalla del televisor en una letra ininteligible. La necesidad que sufren actualmente muchas familias españolas hace que contraten esos productos financieros, en unas condiciones disparatadas, con comisiones abusivas e intereses altísimos y siempre confusos. Es una publicidad claramente engañosa.

A esta modalidad se han apuntado determinadas grandes superficies, principalmente Carrefour, entidades financieras como Cetelem, Cofidis y un largo etcétera.

Merece mencionar también los llamados chiringuitos financieros que ofrecen préstamos personales de dinero privado en términos que se acercan a la usura. Estas empresas sólo otorgan el préstamo a funcionarios dado que su remuneración es fija, con garantía hipotecaria o sobre vehículos de alta gama y sin cargas. Nuestro consejo es que desestime siempre acudir a estos chiringuitos financieros.

La mayor parte de estas entidades ha externalizado el servicio de recobro de sus deudas. En consecuencia, se encarga a terceros el cobro de la deuda.

Surgen así las agencias de cobro de morosos: Intrum Iustitia, Lindorff. Link Finanzas, Multigestón y muchas más.

En este caso, las agencias de cobro de morosos optan por acoso es telefónico. Se han llegado a registrar hasta 40 llamadas diarias a un solo ciudadano. La operadora o el operador suelen utilizar un trato descortés, grosero y humillante ante el deudor. Es costumbre en estas agencias el envío sistemático de cartas en las que se insiste en el pago con unos intereses de demora astronómicos.

Estas llamadas se repiten a familiares, al trabajo y a los vecinos.

Nos encontramos con una nueva forma de intromisión en la intimidad y la imagen de las personas por de las agencias de obro de morosos.