Preguntas frecuentes

A continuación, damos respuesta a algunas cuestiones frecuentes que se realizan acerca de la actividad de EL DEFENSOR DEL MOROSO:

¿Es lícito y moral defender a los deudores?

Por supuesto que sí. El Tribunal Constitucional ha declarado reiteradamente que la presunción de inocencia se extiende también al ámbito civil. Lo que viene a significar que no es lícito es acosar y estigmatizar a un ciudadano a fin de que abone una deuda que no ha sido declarada por ningún Juez.. Y ese es el motivo y razón de se de la existencia de EL DEFENSOR DEL MOROSO: evitar tales actuaciones. En el bien entendido que no defendemos a “morosos profesionales”. Esos se defienden solitos.

¿Cuál es su forma de actuación?

No tenemos ningún protocolo especial. Cada caso se estudia pormenorizadamente y a cada cual se se da una solución distinta y adecuada. Durante toda la historia de este despacho no hemos tenido un solo caso idéntico, lo que justifica que nuestra actuación no sea idéntica en todos los casos.

¿Cuál es su porcentaje de éxito?

Sin ánimo de ser presuntuosos, nuestro porcentaje de éxito ronda el 90%. Si Ud. obedece nuestras instrucciones estrictamente, confíe en que su caso tendrá éxito. Podemos admitir recomendaciones, pero la dirección técnica del asunto es un asunto que atañe al despacho.

¿Cuáles son sus honorarios?

Los honorarios devengados por nuestro despacho están en estrecha relación a la complejidad del asunto, la cuantía del mismo y el trabajo realizado. En todo caso, los honorarios están dentro de los parámetros establecidos por el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid y lo acordado con el cliente.

¿Las condiciones de las obligaciones y derechos del cliente y del despacho se plasman por escrito?

 Por supuesto. Antes de comenzar a actuar sobre cualquier asunto, ambas partes firman un contrato en el que se fijan los derechos y obligaciones de ambas partes.

En cuanto a los cobradores de morosos, ¿utilizan Uds. la legalidad vigente?

Naturalmente. Evitamos el acoso de tales cobradores respetando la más absoluta legalidad.